La transmisión de conocimientos es aquello que ha hecho del hombre lo que es en la actualidad. Difundir y compartir experiencia puso al ser humano en lo más alto de la pirámide animal, aceptando el hecho de la comunidad como única vía de desarrollo. De la palabra a la escritura y, con ella, la herramienta necesaria para el progreso de la especie. La llegada del método científico terminó de configurar la ciencia tal y como hoy la entendemos. No se concibe nuestro ámbito de trabajo sin el intercambio de conocimientos. A él recurrimos constantemente y es impensable mantenerse aislado de la comunidad de similares.
Esta necesidad, que es una obligación inherente a nuestra profesión, choca con una avalancha de información recibida por infinidad de canales y que ponen en valor los medios de comunicación científica sólidos, de rigor, que eviten incertidumbres en cuanto al origen de sus contenidos y solo creen las obligadas dudas científicas. Con ese espíritu nace nuestra revista y sigue siendo su principal valor.
Así pues, encabezar este número de la revista es un privilegio que me llena de satisfacción. Nueve números ya, tras los que se esconden 5 años de trabajo, de crear, de organizar, de supervisión, de pulir asperezas… de brillar, en una palabra. Mi sincero agradecimiento, que lleva implícito el reconocimiento a su labor, al editor jefe, el Dr. Aguilera, que mantiene viva la llama de nuestra revista con su entusiasmo, y a las nuevas incorporaciones, los Dres. Luis García Bordes y Pablo Aragoneses, que aceptaron este reto de integrarse sabedores del trabajo que conlleva. Sin olvidar a aquellos que supieron ver que este medio de comunicación sería fundamental para engrandecer nuestra sociedad y colocarla en lo más alto del panorama médico nacional.
Queremos ayudar a hacer realidad todo aquel pensamiento científico que quiera ser publicado. Facilitar el camino a todos aquellos que sientan inquietud cuando deseen transmitir su especialización en un tema, detecten algún caso clínico inusual o desarrollen alguna terapia o técnica novedosa. Pedidnos ayuda si os encontráis ante la lógica duda de dar forma a vuestras ideas, y, así, comprobareis la sencillez de cumplir con la satisfacción de ver vuestro trabajo publicado.
Sin más, mi compromiso con todos vosotros para mantener viva y llena de salud nuestra revista.
Os envío un afectuoso abrazo,
Dr. José R. García López
Presidente de SETLA
